Foto ganadora del Capítulo 15 es ana. iulia

Laura P Montejano

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Capítulo 16

Antxon todavía dormía plácidamente sobre el sofá, tenía la boca abierta y del calor parecía que estaba empapado en agua. La noche anterior no habíamos tenido ganas de recoger todo el desorden y clareaba cuando nos echamos a dormir, así que intenté hacer el menor ruido posible. Empecé a ordenar mi habitación. Colgué los cuadros, fue fácil porque en su día los coloqué para tapar las manchas que el anterior inquilino había dejado. Seguí con la ropa y los utensilios del baño. Los coloqué de mayor a menor en un alarde simétrico de controlar los nervios. Habían pasado dos horas, y me asomé para ver si Antxon estaba vivo. Estaba haciendo café y se estaba rascando la espalda con un cuchillo. Era un habitante del bosque. Un animal al que aguantaba porque llevaba en mi vida toda la vida. Se giró. Parecía una cariátide de mármol blanco. Me miró fijamente. Tanto que parecía que me iba a retar a duelo. Me ofreció una taza de las dos que habían sobrevivido al cataclismo. Comenzó el interrogatorio. Propuse a Antxon salir a dar una vuelta, quería contarle todo con detalle, pero no quería hacerlo en casa, alguien podría escucharnos. Hacía bochorno. 35 grados. Un auténtico infierno, que se veía reflejado en las caras de los viandantes. Todo el mundo parecía estar pasando el peor día de su vida. Empezamos a andar sin rumbo, buscando la sombra constantemente. Antxon no pisaba las líneas del suelo, así que parecíamos dos excéntricos absurdos. Fuimos al parque. Estaba abarrotado de gente. Era divertido porque todo el mundo ocupaba las sombras. Parecían los puntos de un cuadro puntillista. Buscamos la nuestra. Antxon se tumbó en silencio. De repente dijo –tenemos que hablar con Garbino. Yo me quedé atónico. Él se explicó.  Se preguntaba si en vez de ser el malo de la película, no podría ser el bueno.